Consulta aquí la entrevista con José Luis Quirós, codirector de “Madrid 2120”

“Madrid. La vida en la gran ciudad se ha convertido en una lucha de clases, arriba o abajo, esa es ahora la diferencia. Nitrogreen, un líquido altamente inestable capaz de generar vegetación instantánea, es la mercancía de contrabando”, con esta sinopsis tan espectacular se presenta “Madrid 2120”, dejándonos con ganas de más y más.

Fotograma Madrid 2120

Fotograma Madrid 2120

Los creadores de este cortometraje de animación, Paco Sáez y José Luis Quirós, han construido un mundo tan interesante y complejo que necesitas saber más: ¿De dónde viene el nitrogreen? ¿Cómo acabamos viviendo en ese futuro? ¿Sigue existiendo Madrid Central?

Nuestro protagonista es un hombre normal y corriente, taxista de profesión, que ve cambiar, de la noche a la mañana, su suerte. Todo depende de las decisiones que tomamos, pero en un mundo distópico donde vives en la inmundicia y aspiras a hacerlo en lo alto de un edificio en el nivel cuatro, es difícil no arriesgarse y tomar decisiones que no deberías. La ambición y la avaricia no conocen de otros mundos, o distopías, siempre han existido y siempre lo harán.

Sus creadores han sabido mezclar a la perfección una historia dramática, con tintes de thriller, cantidades ingentes de ciencia ficción y una ambientación propia de los videojuegos. Han desarrollado y condensado, en apenas 7 minutos, un universo enorme. Tiene de todo: distopía futurista malrollera, problemas de contaminación, cambio climático, exceso de publicidad, ironía, guerra de clases, estragos por el capitalismo, crítica al euro, contrabandismo y paro de contar que no quiero destripar nada.

Lightbox Academy nos presenta un mundo bastante horroroso para vivir donde la industria del ladrillo sigue siendo un pilar importante, con una sociedad más jerarquizada y clasista que hoy día. Todo el mundo quiere vivir en el ansiado nivel cuatro de Madrid, “donde el cielo aún es azul”. La publicidad de fondo dice cosas como: “El lujo de vivir” o “Piensa en tu salud”, mercantilización aún más la salud; como ahora, pero peor…

El colmo de los colmos es ver traficar ya no con drogas, ni con humanos, sino con la propia naturaleza, nitrogreen: ese elixir verde capaz de crear vida en las tierras infértiles a causa de los humanos. Sin duda, un mercado negro y una red de contrabando muy peligrosos. Por otra parte, y para nuestra sorpresa, España, en ese futuro, ya no tiene el “euro” como moneda, sino el “boxcoin”, creación interesante a base del nombre de la propia productora (lightbox) y de “moneda” en inglés o, puede, de los famosos “bitcoins”. Sea como sea, sí que es un poco extraño que, en un mundo tan tecnológico con coche voladores, siga habiendo billetes en papel, o cualquier soporte parecido.

Una sutil y orgánica banda sonora, a cargo de Óscar Navarro, te va acompañando y conduciendo por todas las acciones de nuestro protagonista; a la vez, se muestran, más o menos visibles, elementos con los que sentirnos identificados como la Gran Vía de Madrid y su versión distópica del cartel de la Schweppes, como escenarios; o publicidad de la ficticia marca de patatas fritas Reffles, en el parabrisas trasero del taxi; o latas y botellas de Coca-Cola, Jack Daniels y Jägermeister, tirados por las sucias calles, se ve que en el futuro sube la tasa de alcohólicos por metro cuadrado.

Para finalizar, conozco personalmente a Paco desde hace varios años y es un orgullo grandísimo. Siempre es tremendamente satisfactorio ver cómo de bien le van las cosas a una buena persona y muy buen profesional. Cuando recibió este año (2020) el Premio Goya a mejor cortometraje de animación, por este trabajo, lloré de emoción como si fuera mío. En ese momento, se lo dedicó a su madre recientemente fallecida y, con su permiso, esta crítica también va por ella y por todas las mujeres y mayores como ella, incluida mi abuela materna.

Por Borja Moreno Martínez.

Cartel Madrid 2120

Cartel Madrid 2120