«Me considero cineasta gracias al cortometraje. He aprendido a no perder la ilusión por rodar y contar la historia que crees necesaria en cada momento.». Con estas palabras pone en valor la profesión el cineasta Diego Pérez, director de El Kala, Mejor cortometraje docuemntal de los Premios Fugaz 2024. ¡Acompáñanos en este viaje a lo largo de nuestra historia!

¿Cómo te sentiste al ser galardonado en los Premios Fugaz 2024?

Para mí fue un reconocimiento importantísimo por parte de la industria del cortometraje después de quedarnos a las puertas de los Premios Goya. Que quienes realmente habían visto el cortometraje lo premiaran como Mejor Cortometraje Documental del año fue algo muy especial y, de alguna manera, una forma de hacer justicia con el recorrido que había tenido.

En tres palabras, ¿de qué trata El Kala y por qué todo el mundo debería verlo?

El Kala es una bofetada de realidad contra nuestros prejuicios. La historia de un superviviente de la heroína de los años 90 que dignifica a toda una generación y que, pese a haber vivido una vida muy dura, nunca ha perdido la ilusión por levantarse cada mañana y seguir caminando.

¿Qué te ha aportado el mundo del cortometraje en la vida?

En mi caso, después de haber dirigido once cortometrajes y recorrer prácticamente todos los festivales nacionales y muchos internacionales, puedo decir que me considero cineasta gracias al cortometraje. Me ha enseñado a no perder nunca la ilusión por rodar y por contar la historia que crees necesaria en cada momento.

¿Qué no debería perder nunca un cineasta, aunque alcance el éxito?

La mirada. Ese brillo en los ojos cuando se enfrenta a una historia que siente que no puede dejar de contar.

¿Qué es más importante en un corto: el primer plano o el último?

No creo que haya un plano más importante que otro. Lo esencial es el ritmo. Hacer cine es como hacer música: cada historia necesita un ritmo distinto y ahí está la clave para decidir cómo contarla.

¿Qué significa para ti formar parte de la historia de los Premios Fugaz?

Es un orgullo y también un reconocimiento a una trayectoria en la que el cortometraje es el formato que más me define como cineasta.

¿Qué parte del proceso creativo te parece más decisiva en un corto?

Sin duda, el guion. Con un buen guion todo es mucho más fácil y la parte técnica solo tiene que saber escucharlo.

La última, para completar: #ElCortoEsCine porque…

El cine no entiende de metraje, sino de historias. En España hay muchísimo nivel en el mundo del cortometraje, incluso más que en el largometraje, porque sigue siendo un formato más puro y menos condicionado por ciertos intereses de la industria. A mí me gusta hablar de películas largas y películas cortas.