«Un oficio que te permite ser tantas mujeres distintas y dejar de ser tú es un regalo». Con estas palabras pone en valor la profesión la actriz Luisa Gavasa, Mejor Interpretación femenina de los Premios Fugaz en 2023 por París 70, que recuerda la importancia de estos premios dedicados al cortometraje. ¡Acompáñanos en este viaje a lo largo de nuestra historia!

Después de tantos años sobre los escenarios y ante la cámara, ¿Qué te sigue emocionando del oficio?

El oficio en sí. Creo que ser actriz es un regalo maravilloso. Un oficio que te permite ser tantas mujeres distintas y dejar de ser tú es un regalo y además te pagan. No sé, los personajes siempre me siguen emocionando, entusiasmando, es como el manantial de la vida. Es algo muy especial para mí.

¿Cómo ha evolucionado tu manera de enfrentarte a un personaje con el tiempo?

Supongo que la experiencia siempre te ayuda a la hora de enfrentarte a los personajes, pero sigo poniéndome nerviosa. Yo el primer día de rodaje tengo las mariposas en el estómago y en el primer día de salir a un escenario ya ni te cuento.

En ese sentido, la experiencia te da tablas, te da seguridad, pero nunca acabas de perder, por lo menos yo, ese puntito, que creo que además es importante, de nervios, de miedo, de emoción. Yo ahí lo tengo y me parece que ya me moriré con él.

¿Qué significa para ti formar parte de la historia de los Premios Fugaz?

Bueno, pues los Fugaz son unos premios muy importantes, muy queridos, muy bonitos además, que no siempre pasa. Estoy orgullosísima, orgullosísima y feliz, claro que sí. Ojalá vengan más.

¿Hay algún papel que haya marcado un punto de inflexión en tu carrera?

El personaje que evidentemente marca un punto de inflexión en mi carrera como actriz es La Novia. Es una película maravillosa. Yo creo que es la mejor película que ha hecho Paula Ortiz hasta ahora, bajo mi punto de vista por lo menos. Y evidentemente hay un antes y un después con el Goya y eso es un hecho que agradeceré siempre a Paula y que siempre lo celebraré. Así que sí, efectivamente, la inflexión en mi vida en el mundo audiovisual me lo da La Novia.

¿Qué valor tiene el cortometraje dentro del panorama audiovisual actual?

Para mí los cortometrajes han sido siempre muy importantes. Primero porque yo siempre he dicho que son los directores del futuro, que son la base de lo que puede ser, dentro de diez años, el cine español. Y para mí siempre ha sido importante estar cerca, lo disfruto mucho y aprendo mucho con los jóvenes.

No sé si ellos aprenden con una actriz madura, ojalá que sí, sería un quid pro quo, pero espero seguir haciendo cortometrajes (de hecho, ya tengo uno para dentro de poco). Es un territorio en el que a mí me muevo muy cómoda y muy feliz, sobre todo por la juventud y el entusiasmo.

Participar en cortometrajes es algo que me hace muy feliz y lo disfruto mucho.

¿Por qué son necesarios espacios como los Premios Fugaz?

Son unos premios que abren puertas, caminos y hacen que la gente joven se recoloque en una posición de solidez y avance en este territorio tan difícil como es el cine. Se trata de un espacio que da mucha, mucha fuerza para progresar en la carrera de los cineastas.

¿Qué te aporta participar en un corto frente a otros formatos?

Los cortos me aportan la alegría de esa gente joven, de ver a esas mujeres que se han incorporado al mundo de la cámara, al mundo de la producción, al mundo de la dirección, que ya no son solo maquillaje, peluquería y vestuario. Hay ahora un futuro espléndido en el que las mujeres se están posicionando con fuerza.

Entonces, yo lo paso bien, me río, me siento una más entre crías y críos de muy pocos años, y me dan vida, sí, me rejuvenece, por decirlo de alguna manera, y aprendo mucho.

La última, para completar… #ElCortoesCine porque… es cine.